La dieta mediterránea para tu hijo

  • Iniciador del tema annelaure
  • Start date
  • Respuestas 0
  • Visitas 180
Bienvenid@ a elRulo.com
Si todavía no es miembro de la comunidad, regístrese aquí
Registro
A

annelaure

Guest
No dejemos que la comida rápida y los platos precocinados desbanquen a nuestra dieta, la mediterránea, que es la más saludable. Habituar a nuestros hijos a ella es garantizarles una salud de hierro y un correcto desarrollo.

Dos noticias sobre la dieta mediterránea: la primera, que ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco; la segunda, que España es uno de los países que más se están alejando de ella en los últimos años.

Para reconducir esta tendencia debemos ir sustituyendo la comida rápida y los platos precocinados por los “pucheros de la abuela”, hechos en casa a fuego lento. Aunque ello nos exija más esfuerzo y nos lleve más tiempo merece la pena: entre otros beneficios, concienciaremos a nuestros hijos de la importancia de seguir unos hábitos alimenticios saludables desde pequeñitos.

¿En qué consiste?
La dieta mediterránea se caracteriza por ser tan sana como variada

Exige la planificación de lo que vamos a comer en los próximos días, por el sencillo motivo de que “una dieta planificada es una dieta más variada, completa y equilibrada”, como aseguran los expertos.
Se basa en el empleo del aceite de oliva y en la combinación de ingredientes en el mismo plato, con un consumo abundante de productos vegetales, seguido del de carnes magras, pescados, lácteos y huevos.
Recomienda la elección de los alimentos de temporada en su estado natural y muy frescos.
Aconseja el uso de hierbas aromáticas en vez de sal para aderezar.
Aboga por la cocción, el hervido y el horneado, que son los métodos que mejor conservan las vitaminas y los nutrientes de los alimentos.
Insiste en lo saludable que es beber agua a lo largo del día y escoger ésta como bebida fundamental durante las comidas más fuertes.
Es una forma de vida
Pero la dieta mediterránea es mucho más que un patrón alimentario, constituye un estilo de vida que combina los ingredientes de la agricultura local y las recetas tradicionales que se han ido transmitiendo de generación en generación con otros buenos hábitos, como la práctica diaria de ejercicio físico y la costumbre de comer en familia.

Y es que para evitar el sobrepeso, tan eficaz resulta seguir una dieta sana como huir del sedentarismo.

Igualmente, reunirnos todos alrededor de la mesa es un hábito que descubre a los niños que comer es un acto muy importante: social (la sociabilidad es otro “condimento” de la dieta mediterránea) e imprescindible para mantenernos sanos.

¡Cuántos beneficios!
Alimentándonos de esta manera tan sana nuestro organismo funciona mucho mejor. Así, está demostrado que los niños que siguen esta dieta padecen menos enfermedades respiratorias y alergias, se mantienen en un peso adecuado y no tienen colesterol. Además se habitúan más fácilmente a comer de todo y a no limitar sus comidas a tres o cuatro posibilidades, puesto que la dieta mediterránea es muy variada.

También se sabe que tiene propiedades antioxidantes que retrasan el envejecimiento, que ayuda a prevenir algunos cánceres y que es una buena aliada contra la hipertensión, porque evita el abuso de sal, y contra la diabetes, porque los hidratos de carbono y el aceite de oliva ayudan a normalizar el nivel de glucosa.

¡Un orgullo y un compromiso!
Como veis, hay razones de sobra para acostumbrarnos a alimentarnos de esta manera y para acostumbrar a nuestros hijos a hacer lo mismo desde pequeños. Por motivos de salud y porque el que hayan declarado nuestra dieta como Patrimonio de la Humanidad no es sólo un orgullo, sino también un compromiso que conlleva la responsabilidad de transmitir a las generaciones venideras nuestro mejor legado.